Opciones de tratamiento de asbestos y perspectivas

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Opciones de tratamiento de asbestos y perspectivas

Las enfermedades relacionadas con el asbesto se desarrollan lentamente, durante varios años. Aquí radica el problema encontrado en el tratamiento y diagnóstico de asbestos. Es posible que no aparezcan como cáncer hasta décadas después de que ocurrió la exposición inicial. Si bien estas manifestaciones se pueden tratar, no siempre se pueden curar.

La asbestosis es un ejemplo de una enfermedad relacionada con el asbesto que actualmente carece de cura. La asbestosis resulta de la inhalación de fibras de asbesto e implica la cicatrización de los tejidos pulmonares, lo que resulta en falta de aliento, dolor en el pecho y tos, entre otros síntomas. Las víctimas de esta enfermedad pueden tener un mayor riesgo de cáncer de pulmón; por lo tanto, dejar de fumar se incluye como parte del régimen de tratamiento.

Los pacientes con asbestosis pueden recibir varias vacunas y medicamentos para controlar la enfermedad. En particular, el tratamiento incluye una vacuna anual contra la gripe y la vacunación periódica contra la neumonía, a la cual los enfermos de asbestosis pueden ser más susceptibles que la mayoría. A algunos pacientes con asbestosis se les pueden recetar medicamentos, como los diseñados para aliviar los síntomas del asma, o antibióticos para combatir las infecciones pulmonares en casos más avanzados. En todos los pacientes, un entorno limpio y una higiene adecuada son cruciales para evitar complicaciones e infecciones graves.

El mesotelioma, la enfermedad más común relacionada con el asbesto, afecta el revestimiento de los pulmones y puede tratarse mediante cirugía, quimioterapia o radioterapia. Los pacientes también pueden elegir un enfoque multimodal que combine varias opciones de tratamiento para atacar el cáncer. Un ejemplo de esto sería un paciente que, después de someterse a una cirugía para extirpar un tumor, recibió quimioterapia para tratar de destruir cualquier cáncer persistente.

Las opciones de tratamiento varían según la etapa del mesotelioma. Un paciente cuya enfermedad se encuentra en sus primeras etapas tiene más probabilidades de optar por la cirugía. Si la enfermedad se detecta en sus primeras etapas, la cirugía puede incluso curar al paciente. Sin embargo, la mayoría del mesotelioma se diagnostica en etapas posteriores, cuando la cirugía ya no es un tratamiento viable.

La quimioterapia, en la que los medicamentos para matar las células cancerosas se administran por vía intravenosa, puede ayudar a controlar el cáncer, pero no siempre es la primera opción para los pacientes, debido a sus efectos secundarios. Estos efectos secundarios surgen porque la quimioterapia se dirige y destruye las células que se están dividiendo rápidamente, lo que incluye algunos tipos de células no cancerosas comunes.

La radioterapia es similar a la quimioterapia. Está diseñado para matar células cancerosas, pero, a diferencia de la quimioterapia, puede administrarse externamente, sin la necesidad de inyectar nada en el paciente. Sin embargo, las nuevas formas de radioterapia se administran internamente, en forma de pequeñas barras que se implantan en un tumor para atacarlo con una dosis alta de radiación. Esta terapia, en cualquier forma, a menudo se asocia con la cirugía, pero se puede emplear de forma independiente. Si bien no es una cura para la enfermedad, la radioterapia es efectiva para aliviar el dolor y los síntomas asociados con el mesotelioma, al menos a corto plazo.

Aparte de esos tratamientos comunes, existen opciones experimentales y menos populares. Estos incluyen fotodinámico, gen e inmunoterapia. Además, algunos pacientes eligen confiar en terapias alternativas, que, aunque no convencionales, pueden ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Las terapias como la acupuntura y el masaje pueden beneficiar el bienestar de los pacientes, aunque estas opciones no curarán la enfermedad.

Los investigadores tienen como objetivo encontrar curas para las enfermedades relacionadas con el asbesto a través de ensayos clínicos. Aquellos que no desean soportar los efectos secundarios de algunos tratamientos, o que no han visto ningún resultado positivo de los tratamientos convencionales, pueden optar por inscribirse en un ensayo clínico de un medicamento experimental. Estos estudios son invaluables para descubrir la eficacia de los nuevos tratamientos para el mesotelioma y otras enfermedades, y eventualmente pueden conducir a una cura.

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