Aprenda más sobre el cáncer cervical

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El cáncer de cuello uterino o cáncer de cuello uterino se describe como el cáncer de la entrada al útero o matriz. En términos anatómicos, el cuello uterino es parte del útero inferior, que a menudo se considera el “cuello del útero”. Las mujeres que tienen más de treinta años tienen un alto riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino.

En general, existen dos tipos principales de cáncer del cuello uterino. Estos son ectocervix cáncer de cérvix de células escamosas y endocervix adenocarcinoma del cuello uterino.

El ectocervix es la parte del cuello uterino que se proyecta en la vagina. También se denomina como portio vaginalis. En la parte exterior del ectocervix hay células planas que pueden volverse cancerosas, lo que podría provocar un cáncer de células escamosas del cuello uterino.

El endocervix es la parte interior del cuello uterino. El endocervix tiene células glandulares que producen moco. Cuando estas células glandulares se vuelven cancerosas, pueden conducir a un adenocarcinoma del cuello uterino.

Las primeras etapas del cáncer de cuello uterino no producen ningún signo ni síntoma, que permanece sin diagnosticar en la mayoría de los casos. Esta es la razón por la cual es importante tener chequeos regulares para determinar si hay alguna condición médica. En las últimas etapas, el cáncer del cuello uterino puede manifestar síntomas como sangrado entre períodos, dolor pélvico, flujo vaginal teñido de sangre, molestias durante el coito y flujo vaginal maloliente.

Existen diferentes factores de riesgo que pueden causar cáncer del cuello uterino. Algunos de los factores de riesgo incluyen el virus del papiloma humano, el tabaquismo, las parejas sexuales múltiples, el sistema inmunológico débil, los factores genéticos, los embarazos múltiples, el uso de píldoras anticonceptivas, las enfermedades de transmisión sexual y el estado socioeconómico.

A través de la citología, se puede diagnosticar el cáncer cervical. Aparte de eso, también hay otras pruebas de laboratorio que se pueden hacer para confirmar el diagnóstico de cáncer cervical. Los exámenes de sangre, biopsia, tomografía computarizada, resonancia magnética y ecografía pélvica son algunas de las pruebas que pueden ayudar a diagnosticar el cáncer del cuello uterino.

El cáncer de cuello uterino tiene cuatro etapas, y la etapa cuatro es la etapa tardía. También hay numerosas opciones de tratamiento para el cáncer cervical que incluye cirugía, quimioterapia y radioterapia.

Para prevenir el cáncer del cuello uterino, deben evitarse los factores de riesgo modificables. También es importante tener un estilo de vida activo para mantener su cuerpo saludable. Puede ponerse en contacto con el entrenador personal Sydney para obtener más información acerca de los entrenamientos y entrenamientos que sean adecuados para usted.

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